IGLESIA EVANGÉLICA LUTERANA ARGENTINA

 

Credo Apostólico / Credo Niceno / Credo Atanasio

Catecismo mayor

El Credo

 

1 Porque los mandamientos son tan excelsos  que el poder de todos los hombres resulta demasiado insignificante para cumplirlos. De aquí la imprescindible necesidad de aprender esta segunda parte de la doctrina cristiana. Para saber cómo se llega a dicho cumplimiento y de dónde y porque medios se recibe tal fuerza.

2- Se ha dividido el credo en 12 artículos, pero como hay que enseñar a los niños, dividiremos el credo en tres artículos.

 

Artículo I

 “creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra”.

  1. El credo es una confesión del cristianismo basadas en el primer mandamiento.
  2. Lutero ubica al hombre en la creación en primer lugar, porque afirma que todo lo creado Dios lo pone para servir al provecho y las necesidades de nuestra vida.
  3. Dios hace todo esto por el hombre por puro amor y bondad, sin que nos lo merezcamos. Como un Padre amante que se preocupa de que ningún daño nos ocurra.
  4. Lo cual nos llevaría a marlo siempre, a alabarlo y a agradecerle y a servirlo eternamente según lo que Él exige o ordena en los Diez Mandamientos.
  5. La ventaja es que los cristianos son concientes de sus responsabilidades de servir a Dios  por lo que Él les da, y de obedecerle.

 

Artículo II

“... Y en Jesucristo su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió  a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso, de donde ha de venir para juzgar  a los vivos y a  los muertos”.

 

8- Aquí resalta a la segunda persona de la divinidad ::: Y en Jesucristo su único Hijo:::

9- Confesar a Cristo como Señor, significa que me ha redimido de el pecado, del diablo, de la muerte y de toda desdicha.

Cuando fuimos creados gozábamos de las bendiciones innumerables de Dios, pero luego vino el diablo y nos llevó a desobedecer. Y así quedamos bajo la ira de Dios y privados de su gracia, condenados a la perdición eterna. Hasta que el Hijo único y eterno Dios descendió de los cielos para ayudarnos y nos ha redimido y nos ha puesto bajo su cuidado.

  1.  El diablo son tenía atrapados en el pecado, mas Jesús nos redimió, nos sacó de las fauces del infierno, nos ha librado y devuelto a la clemencia y gracia del Padre.

 

Artículo III

“ ...Creo en el Espíritu Santo, una santa Iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén”.

  1. Porque en él se expresa y presenta el Espíritu Santo y su acción, que nos santifica.
  2. El Espíritu Santo realiza la santificación por la comunión de los santos, o sea, la iglesia cristiana, por el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna, Él nos lleva primero a su comunidad santa y nos pone en el seno de la iglesia, por la cual nos predica y nos conduce a Cristo.
  3.  Porque nadie podría saber nada de Cristo, ni creer en Él, ni recibirlo como Señor, si el Espíritu Santo no nos ofreciera estas cosas.
  4.  La fe estaba completamente escondida, por no predicar la Palabra de Dios, y  nadie conocía a Cristo como Señor ni al Espíritu Santo como santificador.
  5.  Se trata de dos expresiones que se relacionan con la misma cosa. Iglesia: en alemán = asamblea. Pero en general entienden por Iglesia al edificio y no al conjunto de personas reunidas. Así que debe entenderse al conjunto de personas reunidas “asamblea” o “una santa cristiandad”.

Comunión: del vocablo “communioque no significa otra cosa que comunidad; “comunión de los santos”.

 

  1. Que existe en la tierra un santo grupo reducido  y una santa comunidad que se compone de puros santos bajo la única cabeza que es Cristo, convocada por el Espíritu Santo, en una misma fe en el mismo sentido.
  2.  La remisión de los pecados se obtiene mediante los sacramentos y la absolución; lo cual ocurre con todo el Evangelio y todas sus funciones dentro de la cristiandad. De manera que dentro de la cristiandad se busque cada día la remisión de los pecados por la Palabra y los signos para consolar y animar nuestras conciencias.
  3.  Fuera de al cristiandad, donde no existe el Evangelio tampoco hay perdón alguno.
  4. El Espíritu Santo tiene que influir en nosotros por medio de la palabra cada día, durante toda nuestra vida aquí en la tierra y hasta que seamos hombres puros y santos (en al otra vida).
  5. Lutero propone que en ves de mencionarse resurrección de la “carne”, que da a entender “negocios de la carne”; que se use el término “resurrección del cuerpo o del cadáver”.
  6.  Dios nos ha creado para redimirnos y para santificarnos.
  7. Los mandamientos nos enseñan lo que debemos hacer, mientras que el credo no puede ser comprendido por ninguna sabiduría humana y ha de ser enseñado únicamente por el Espíritu Santo.

 

CREDO APOSTÓLICO

 

Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador de cielo y de la tierra. 

 

Y en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. 

 

Creo en el Espíritu Santo; la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amén.

 

CREDO NICENO (confesión personal)

 

        Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra; y de todo lo visible e invisible.

        Y creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios; engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, luz de luz, verdadero Dios de verdadero Dios, engendrado y no hecho, consustancial al Padre, y por quien todas las cosas fueron hechas:  el cual, por amor de nosotros y por nuestra salvación, descendió del cielo y, encarnado en la virgen María por el Espíritu Santo, fue hecho hombre; y fue crucificado también por nosotros bajo el poder de Poncio Pilato.  Padeció y fue sepultado, resucitó al tercer día según las Escrituras; y ascendió a los cielos, y está sentado a la diestra del Padre; vendrá otra vez en gloria a juzgar a los vivos y a los muertos, y Su Reino no tendrá fin.

        Y creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado, que habló por medio de los Profetas. Y creo en una santa iglesia cristiana y apostólica.  Confieso que hay un solo bautismo para la remisión de los pecados; y espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo venidero. 

        Amén.

EL CREDO ATANASIO

 

Todo el que quiere ser salvo, antes que todo es necesario que tenga la verdadera fe cristiana, la fe que descansa únicamente en Cristo, el Salvador del mundo.

Y si alguno no la guardare íntegra e inviolada, es indudable que perecerá eternamente.

Y la verdadera fe cristiana es ésta, que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; no confundiendo las personas, ni dividiendo la sustancia.

Una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo.

Pero una sola es la divinidad del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; igual es la gloria, y coeterna la majestad.

Cual el Padre, tal el Hijo, tal el Espíritu Santo.

Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo.

El Padre es inmenso, el Hijo es inmenso, el Espíritu Santo es inmenso.

El Padre es eterno, el Hijo es eterno, el Espíritu Santo es eterno.

Sin embargo, no son tres eternos, sino un eterno.

Como tampoco son tres increados, ni tres inmensos, sino un increado y un inmenso.

Igualmente, el Padre es todopoderoso, el Hijo es todopoderoso, el Espíritu Santo es todopoderoso.

Sin embargo, no son tres todopoderosos, sino un todopoderoso.

Así que el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios.

Sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios.

Asimismo, el Padre es Señor, el Hijo es Señor, el Espíritu Santo es Señor.

Sin embargo, no son tres señores, sino un solo Señor.  Porque, así como somos compelidos por la verdad cristiana a confesar a cada una de las tres personas, por sí misma, Dios y Señor;

Así nos prohíbe la religión cristiana decir que son tres dioses y tres señores.

El Padre no fue hecho por nadie, ni creado, ni engendrado.

El Hijo es del Padre solamente; ni hecho, ni creado, sino engendrado.

El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo; ni hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente.

Así que es un Padre, no tres padres; un Hijo, no tres hijos; un Espíritu Santo, no tres espíritus santos.

Y en esta Trinidad ninguno es primero o postrero; ninguno mayor o menor; sino que todas las tres personas son coeternas juntamente y coiguales;

Así que en todas las cosas, como queda dicho, debe ser venerada la Trinidad en la unidad, y la unidad en la Trinidad.

Quien, pues, quiere ser salvo, debe pensar así de la Trinidad. Amén.

Además, es necesario para la salvación que se crea también fielmente la encarnación de nuestro Señor Jesucristo.

Esta es, pues, la fe verdadera, que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es Dios y hombre;

Dios de la sustancia del Padre, engendrado antes de los siglos; y hombre de la sustancia de su madre, nacido en el tiempo;

Perfecto Dios y perfecto hombre, subsistiendo de alma racional y de carne humana;

Igual al Padre según la divinidad, menor que el Padre según la humanidad;

Quien, aunque es Dios y hombre, sin embargo, no son dos, sino un solo Cristo;

Uno, empero, no por la conversión de la divinidad en carne, sino por la asunción de la humanidad en Dios;

Absolutamente uno, no por la confusión de la sustancia, sino por la unidad de la persona.

Porque como el alma racional y la carne es un hombre, así Dios y el hombre es un Cristo;

Quien padeció por nuestra salvación; descendió al infierno, al tercer día resucitó de los muertos;

Subió al cielo; está sentado a diestra de Dios Padre todopoderoso;

De donde ha de venir para juzgar a los vivos y a los muertos;

En cuya venida todos los hombres han de resucitar con sus cuerpos; y han de dar cuenta de sus propias obras.

Los que hicieron bien, irán a la vida eterna; pero los que hicieron mal, al fuego eterno.

Esta es la verdadera fe cristiana; que si alguno no la creyere firme y fielmente, no podrá ser salvo.

 

Amén.

 

 

 

 

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